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MANIFIESTO DEL ESPACIO POR UN COMERCIO JUSTO  
 

Abriendo espacio por un comercio justo

   El Comercio Justo es un movimiento social que, a través de una práctica comercial, una
labor de sensibilización y un trabajo de movilización social aspira a cambiar los actuales
modelos de relaciones económicas y participar en la construcción de alternativas.
Como tal movimiento social, el comercio justo refleja la diversidad existente en la
sociedad, y tiene muchas definiciones e interpretaciones dependiendo de las
organizaciones que las realicen.
     Se hace necesario clarificar las diferentes visiones existentes Las organizaciones que
conformamos el Espacio por un Comercio Justo pretendemos con este documento
definir nuestras posturas con respecto al Comercio Justo y a nuestra lucha por la
transformación social. Apostamos por una formulación abierta que recoja los principios
básicos para trabajar en una dirección común, y nuestro compromiso es cumplir estos
principios en la mayor medida de lo posible.

El Comercio Internacional no es el motor de desarrollo

     Entendemos el comercio mundial como un complemento del comercio local, y no como un motor de desarrollo. El Comercio Justo lucha para cambiar las injustas relaciones
comerciales internacionales. Nos oponemos a la liberalización del comercio y
denunciamos la política de la OMC y otras instituciones internacionales de imponer la
apertura de los mercados del Sur. Apoyamos en ese sentido las luchas que las
organizaciones campesinas mantienen en defensa de sus cultivos y formas tradicionales
de producción.

Un Comercio Justo transformador

     El Comercio Justo es un proceso de intercambio de productos que, respetando la
Naturaleza, busca repartir equitativamente los esfuerzos y los beneficios entre los
participantes. Pero un comercio absolutamente justo es imposible en el mundo en que
vivimos. Mediante la transparencia en toda la cadena buscamos la posibilidad de que
todos los actores, especialmente el consumidor, puedan tomar sus decisiones
responsablemente. Para ello es imprescindible reforzar la transparencia y la
comunicación en todos los eslabones de la cadena comercial, reforzando el principio de
confianza, básico en nuestras relaciones. También es necesario mantener una vigilancia
ante el impacto de nuestras actuaciones, y no dar por supuesto que las buenas
intenciones tienen por sí solas efectos positivos.
     Pensamos que el objetivo del Comercio Justo es, cuando menos, doble: por una parte,
crear actores críticos en toda la cadena económica; por otra, desarrollar espacios de
prácticas alternativas que se articulen en redes locales y globales facilitando las
condiciones para amplias movilizaciones sociales . El objetivo del Comercio Justo no
puede ser crecer cuantitativamente para transferir más recursos al Sur, entre otras cosas
porque no vemos el Comercio Justo en estrictos términos Norte-Sur, sino desde una
perspectiva global de cambio en los ámbitos de la producción, el comercio y el
consumo.
     Apostamos por la economía solidaria, que acoge una pluralidad de estrategias y
proyectos diversos, y en muy diferentes ámbitos: finanzas alternativas, cooperativas de
consumo, software libre, editoriales asociativas, etc.
     Nos oponemos a la entrada de las transnacionales en el Comercio Justo y combatimos
su papel en el comercio, así como sus prácticas. Apostamos a lo interno, por funcionar
de la manera más participativa posible, y por la cooperación y coordinación entre las
diferentes organizaciones -frente a la actitud de competencia -, priorizando nuestro
trabajo con aquellas con las que compartimos nuestra visión del Comercio Justo.
Cada trabajador que participa en el Comercio Justo ha de poder decidir libremente su
vida económica y vivir dignamente de su trabajo, respetando el equilibrio ecológico.

Por la Soberanía Alimentaria.

    Apostamos por la Soberanía Alimentaria, tanto en el Sur como en el Norte. La
consideramos una línea estratégica que da coherencia al conjunto de nuestra alternativa.
Apostamos por la agroecología frente a la industrialización de la agricultura, que sirve
para desviar sus beneficios hacia las megaempresas del Norte.
Fomentamos el protagonismo de las organizaciones del Sur apoyando su
fortalecimiento y dándoles protagonismo en la globalidad del proceso, en lugar de
montones de criterios. Defendemos su autogestión manteniendo la propiedad y control
de los medios de producción por parte de las unidades productivas organizadas
igualitaria y democráticamente.
     Mantenemos relaciones estables, donde el comercio es parte de una relación global de
cooperación y lucha por unos mismos objetivos. Trabajamos con organizaciones que
funcionen respetando el medioambiente según los principios agroecológicos, y que
preserven su cultura alimentaria y favorezcan las producciones y elaboraciones
artesanas. Organizaciones que tengan por objetivo fortalecer el desarrollo local y su
prioridad sean los mercados locales. No queremos aumentar la dependencia del
mercado internacional incluso “aunque sea justo”.
     El movimiento de Comercio Justo debe fortalecer a aquellas organizaciones que
dinamizan la lucha por la Soberanía Alimentaria en su país, que están comprometidas
social y políticamente con los derechos de los trabajadores y campesinos, con las luchas
por la democracia y con la igualdad de género en sus sociedades.

Una relación de cooperación y no impositiva

    La relación que establece el Comercio Justo a través de la importación de productos es
una relación compleja, que no se puede simplificar con unas pocas normas. Apostamos
por procesos participativos de definición de criterios, que acompañen a la
imprescindible transparencia, frente a modelos de certificación de productos tipo FLO.
Este sello reduce el comercio justo a algunas de las características del producto,
especialmente ( o casi exclusivamente ) al precio pagado y la forma de financiación.
Con ello avala que multinacionales, y hasta el Banco Mundial , afirmen que hacen
comercio justo en alguna parte de su actividad cuando el conjunto de su actividad es el
paradigma del comercio injusto que queremos combatir
     Nosotros creemos que el comercio es el conjunto de un proceso y es en su totalidad
donde se ha de buscar la equidad. Ello requiere de un esfuerzo permanente de debate e
información del que, de forma transparente, debe hacerse participe a todos los actores
que participan en la cadena del Comercio Justo.
     La posibilidad que el acceso a fuentes de financiación nos da a algunas organizaciones
de Comercio Justo de los países llamados del Norte, ha de utilizarse en una relación que
debe empoderar y fortalecer a todas sus partes. Debemos evitar que los flujos
financieros puedan modificar las prioridades que democráticamente se han dado las
organizaciones del Sur.
     Debemos evitar trasladar las necesidades de los mercados del Norte a las producciones
del Sur, cuando puedan ir en detrimento de las formas en que, culturalmente, cada
pueblo ha resuelto su armonía con la naturaleza.
     Descartamos importar aquellos productos que ya se producen localmente con
condiciones sociales y ecológicos equivalentes, ya que entendemos el Comercio Justo
como unos principios que deben guiar las relaciones comerciales, dentro del Sur y
dentro del Norte y no solo una exigencia del Norte hacia el Sur. En aquellos productos
de Comercio Justo en que haya ingredientes significativos que se produzcan en el Norte
deben buscarse las mismas condiciones sociales y ecológicas que buscamos en el Sur.
Si bien las labores de importación de productos implican una gestión centralizada, es
importante promover el acceso de todas las organizaciones que lo deseen a la
participación en estructuras dedicadas a dichas tareas, sin importar la dimensión o los
recursos de dichas organizaciones".

La transformación de los productos en beneficio del Medio Rural

    La mayor parte de la transformación se tendría que hacer por organizaciones
campesinas lo más próximo posible a los campesinos, a sus organizaciones y controlado
por ellas, dando un mayor valor añadido a sus productos, fortaleciendo al medio rural en
lugar de a las grandes empresas transformadoras y comercializadoras.
     Cuando no fuera posible, debemos defender aquí los mismos criterios que en el Sur,
trabajando con empresas del tercer sector, cooperativas o pequeñas empresas que
participen de una agricultura y alimentación alternativa (artesanos, producción
ecológica, zonas rurales deprimidas...). En ningún caso el Comercio Justo debe trabajar
con empresas multinacionales que están en el centro del actual modelo injusto e
insostenible.

Un trabajo indisolublemente ligado a la sensibilización y la denuncia

    El Comercio Justo es una herramienta para nuestra la sensibilización y activación como
sujetos consumidores, como personas críticas que practiquen un consumo responsable.
Trabajamos por ser consumidores responsables, críticos y concienciados. Debemos
generar herramientas de participación, haciendo que, como consumidores, seamos
sujetos activos del movimiento. En ese sentido trabajamos por la implicación de y con
los movimientos sociales.
     Realizamos una sensibilización global y critica, sin confundir la sensibilización con la
promoción de productos, y trabajando por un cambio de valores. El consumidor tiene
que entender que el Comercio Justo no es un hecho aislado, sino que se enmarca dentro
de una lucha de transformación social.
     Apostamos por las tiendas de Comercio Justo como centros de actividad social, que
realizan una labor de sensibilización y concienciación y apoyo a la movilización social .
Dentro de la línea de transparencia que nos marcamos, la información sobre toda la
cadena comercial y la descomposición de precios debe llegar hasta el consumidor final.
Rechazamos la instrumentalización del Comercio Justo por parte de las grandes
empresas y las transnacionales, a través de la comercialización de productos de
Comercio Justo en grandes superficies y grandes cadenas de comercialización como
fórmula del marketing empresarial encubriendo que el conjunto de su practica comercial
es hoy uno de los principales focos de injusticia en el comercio .
     En cualquier caso, entendemos que el ejercicio de la ciudadanía no se limita al acto del
consumo. La necesaria actitud y coherencia personales no pueden sustituir nuestras
responsabilidades políticas, sociales y ecológicas.

A cova da terra, Tienda de comercio justo y consumo responsable (Lugo – Galicia).
Aram Món Alternatiu, Tienda de comercio justo (Vilafranca del Penedes - Catalunya).
DiDeSUR, Tienda de Comercio Justo (Azuqueca de Henares - Castilla la Mancha).
Elkartruke, Distribuidor (Andoain - Euskal Herria).
Espanica, Cooperativa hispano-nicaragüense de comercio justo sin animo de lucro
(Madrid).
Jayma, Tienda de comercio justo (Tomelloso - Castilla la Mancha).
Josep María Conill, Asociación y tienda de comercio justo (Manresa – Catalunya).
La Aldea del Sur, Distribuidores de productos ecológicos y comercio justo (Madrid).
La Ceiba, Cooperativa de Consumidores de Comercio Justo (Madrid).
L'arcu la vieya, Tienda de comercio justo (Uvieu - Asturies).
Pachamama, Tienda de comercio justo (Ciudad Real - Castilla la Mancha).
Panxea, Tienda de comercio justo (Santiago de Compostela – Galicia).
Picu Rabicu, Tienda de comercio justo y consumo responsable (Xixón – Asturies).
Red de Comercio Justo y Consumo responsable de Castilla la Mancha,
Coordinadora de organizaciones (Castilla la Mancha).
Sodepau P.V. , O.N.G y tienda de comercio justo (Valencia - País Valenciá).
Sodepaz, Importadores y distribuidores de comercio justo.
Xarxa de Consum Solidari, Importadores y distribuidores de comercio justo, tiendas
de comercio justo y consumo responsable (Barcelona – Catalunya).

 
 
La Ceiba. Amor de Dios, 11. 28014-Madrid. Tfno.: 34/914201617.
 
 
(Metro: Antón Martin)